La deuda pública española en crisis
La crisis financiera y económica está pasando factura al Estado español en este convulso 2011. El Estado español es víctima de la desconfianza que genera la eurozona respecto a la deuda soberana de los países más endeudados. La deuda pública de los países ya rescatados que son Grecia, Irlanda y Portugal corre el riesgo serio de quedar impagada o al menos eso creen los inversores. Invertir en Deuda Pública de esos países en estos momentos suena muy arriesgado.
Sin embargo, las emisiones del Tesoro Publico español, ya sean Bonos del Tesoro o Letras del Tesoro de países como España tienen un perfil inferior de riesgo. Ni España ni tampoco Italia han sido intervenidos o rescatados ni tampoco parece que lo puedan ser en un futuro debido a que “son demasiado grandes para caer”. Es decir, antes de dejarlo caer, se moverán todos los gobiernos para intentar arreglar la situación, cosa que ya está ocurriendo en el caso de España.
Las modificaciones de la Constitución en pleno mes de agosto es una muestra clave de hasta dónde puede llegar la urgencia de la situación. No es mala cosa que el poder ejecutivo se mueva. Todo sea por reducir el deficit público de una vez. Y de paso, preparar al país para dar oxígeno a su economía, a través de medidas en favor del crecimiento y la mejora del mercado laboral. Si la voluntad del gobierno español es firme, los inversores estarán pronto sedientos de comprar deuda del Estado otra vez y los tipos de interés bajarán a niveles más normales y eso representará un ahorro para el Estado y tambien para los consumidores y las empresas.